Cerámica
Acerca de
La cerámica es una de las artes más antiguas de la humanidad, con más de 25.000 años de historia presente en todas las culturas del mundo.
Trabajar con arcilla es una experiencia sensorial única que combina concentración, creatividad y trabajo manual en un mismo proceso.
El horneado de piezas transforma la arcilla cruda en un material resistente y duradero mediante temperaturas que superan los 900°C.
Reglas básicas
La arcilla debe mantenerse húmeda durante todo el proceso de modelado para evitar grietas; trabajala siempre con las manos mojadas o levemente húmedas.
Antes de ingresar una pieza al horno debe estar completamente seca (entre 24 y 72 horas según el grosor) para evitar que explote durante la cocción.
El proceso de horneado tiene dos etapas: la primera cocción (bizcocho) a ~900°C fija la forma, y la segunda (esmaltado) a 1000–1200°C le da color y terminación.
Técnicas
El grosor uniforme de las paredes es el secreto más importante de la cerámica: garantiza un secado parejo y evita roturas durante el horneado.
Aplicá presión uniforme con ambas manos hacia el centro mientras el torno gira para lograr una masa equilibrada antes de abrir la base.
Insertá el pulgar en el centro de la bola de arcilla y pellizca las paredes hacia afuera y arriba para crear la forma básica de un cuenco sin torno.
Formá cilindros uniformes de arcilla y superponelos en espiral para construir las paredes; alisá cada unión con agua para sellarlas correctamente.
Dónde hacerlo
Elementos y equipamiento
- arcilla
- torno
- herramientas de modelado
- esponjas
- alambre para cortar
- moldes
- esmaltes
- horno cerámico
- delantal
- recipiente con agua









